Cada una de las calidades de café es distinta al resto, y así es como debe tratarse. Nosotros elegimos solo y siempre las mejores, con abastecimientos selectos disponibles en cantidades suficientes para ofrecer la misma mezcla a lo largo de los años, con continuidad.

Cada tipo de grano se tuesta por separado, a su temperatura, hasta alcanzar el grado de cocción ideal para que sea adecuado para un café expreso digno de dicho nombre. Realizamos el seguimiento de cada lote que recibimos, para saber siempre con certeza en qué punto del proceso de torrefacción se encuentra.

Respetamos siempre los tiempos de eliminación de los gases contenidos en los granos recién tostados, y en los paquetes empleamos nitrógeno para eliminar completamente el oxígeno, causa del deterioro del producto. Los envases presentan una película triple, la mejor del mercado, dotada cada una de ellas de válvulas unidireccionales para permitir la salida del gas, lo que al mismo tiempo permite apreciar el aroma del café, sin abrirlos e impidiendo la entrada de cualquier tipo de sustancia (en especial de oxígeno).